Bienvenidos

Estimado internauta, ante todo, gracias por tu visita. Ya que estás aquí date un paseo por el Blog (sitio oficial de la Hdad. en la red), el cual se presenta como una alternativa informativa para todos aquellos -en especial los hermanos de la hdad.- que necesiten conocer lo último que ocurre en nuestra corporación.
Si deseas contactar con nosotros (sugerencias, comentarios, peticiones, hacernos llegar tu domiciliación bancaria de cuotas, tu solicitud de herman@ .-visita nuestra "Secretaría Virtual"..), lo puedes hacer mediante la siguiente dirección de c-electrónico: secretaria@angustiassanlucar.com

domingo, 12 de abril de 2009

Estación de Penitencia

Un año más, un Viernes Santo más, pero un Viernes distinto a todos por muchas razones:

La Imagen de la Virgen, sublime, como siempre; pero con un toque especial.... quizá fuera el manto bordado con un millares de puntadas de cariño que tomaban forma de estrellas; quizá el corazón de un taller que se abrazó al pecho de María, acompañando así al Suyo, traspasado por seis dagas; quizá ese detalle que nadie ve pero todos contemplan: las manos de quien la viste, el cual sólo respira belleza de Angustias.

La cuna en la que María dormía a su Hijo no era esta vez un pesebre. Era un trono que muestra al mundo la magnificencia del sacrificio supremo, y como tal,  se destina para ello lo más preciado que el hombre pueda conseguir. 
Esta vez no era María quien tenía que mecer a Jesús, porque quien lloraba era Ella. Y se empeñaron los ángeles en consolarla meciéndola, cantándole con sus pies una nana de paso largo y racheado que haría brotar la esperanza de su corazón atormentado. 

Quienes la acompañábamos sentíamos su dolor como el nuestro. Por eso, desde el más pequeño hasta el mayor de los hermanos/as nazarenos/as se cuidó con mimo el transcurrir de esa pena por las calles sanluqueñas. Había que decirle al pueblo que en nuestra alma había una gran aflicción. Y cada uno/a supo cómo llevarlo a cabo.
Y Sanlúcar lo comprendió y nos acompaño con un extremado respeto, inesperado en numerosas ocasiones.  

Ni el viento pudo evitar aquella luz que era Su rostro, el cual se dejaba entrever por la bendita nube, fragancia divina, que sus hijos le regalaban a cada paso.

Por eso, este no fue un Viernes Santo más...


CANAL ANGUSTIASSANLUCAR

CANAL ANGUSTIASSANLUCAR
Pincha en la imagen